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¿La confianza es o se hace?

¡Tener o no tener confianza en alguien esa es la cuestión! Esto diría Shakespeare si le preguntáramos sobre la confianza.

Los seres humanos confiamos o no, y tomamos a la confianza como algo dado, que existe o no existe, se tiene, o no se tiene.

Pareciera que viene dada con la naturaleza, que tuviera una forma clara y determinada (lo que llamaríamos una “Gestalt”). ¿Pero es así? ¿La confianza existe porque sí? ¡O proviene de algún lugar? ¿Si es así de donde proviene? ¿Por qué tenemos confianza en alguien o algo y por qué no la tenemos frente a otra persona?

Gracias a las enseñanzas de un sociólogo alemán llamado Niklas Luhmann sabemos que, si bien se siente como algo definido, no lo es. La confianza es algo en constante evolución y creación, es un proceso.

Y otra de sus enseñanzas nos dice que la confianza es una sucesión de actos encadenados y una acción voluntaria. Le damos nuestro voto de confianza a otra persona, cosa o sistema (por ejemplo, una amiga de una amiga o el sistema de subterráneos de una ciudad que visitamos) de manera consciente, aunque a veces no pensemos específicamente en esa situación en que estamos haciendo y confiamos simplemente.

Pero siempre existen una serie de cálculos y pensamientos muy complejos, algunos que podemos visualizar y otros que surgen de manera inconsciente, que hacen que confiemos o no.

¿Qué significa esto? Significa que yo con mi voto de confianza anticipo como va a ser el comportamiento futuro de otra persona, o como va a ser el devenir de una situación.

Y me anticipo pensando que todo va a salir bien, que el amigo de una amiga, aunque no la conozca me va a tratar bien; que el médico que me recomendaron, aunque lo vea por primera vez en mi vida va a ocuparse de manera precisa de mi problema; que el policía de mi barrio, aunque no sepa ni su nombre, va a cuidar mi casa y así con todo.

Lo importante es que racionalmente decido pensar que el otro no me daña ni saca provecho de la situación y que no habrá consecuencias negativas para mí y eso se llama confiar.

¿Por qué decimos que la confianza es un proceso? Si el comportamiento positivo de la otra persona confirma mis expectativas el proceso de la confianza se renueva y avanzamos un paso más y la relación de confianza se reproduce en el tiempo.

¿Entonces a la pregunta inicial de si la confianza es o se hace? Debemos responder rotundamente: se hace. Se hace paso a paso, desde un voto de confianza inicial, donde quizás no arriesgo todo, donde tengo una garantía interna que me permite arriesgar algo y donde uso la cabeza para otorgar confianza a alguien o algo. Pero algo es seguro, estamos confiando a cada minuto de nuestra vida, en miles de situaciones y personas. Tomar consciencia de ello y trabajar sobre nuestra capacidad de confiar nos va a ayudar a cumplir mejor nuestros objetivos y planes.

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